El sofocón de la primavera.

El inicio de la primavera es intenso y rotundo. Al contrario que el otoño que se va posando suavemente en nuestro cuerpo. La primavera es un bullir de energía. La sangre se calienta y como el mercurio asciende hacia arriba para brotar. No sólo se conforma con eso sino que renueva nuestra relación con la sexualidad. Coquetea, juega con los seres y de repente un sentimiento intenso y profundo sientes llegando desde tu estómago para salir en forma de cosquilleos por la cabeza, el cuello y así por toda la piel. En primavera los sentidos experimentan la floración. Los colores, los aromas, los cosquilleos en la nariz, el delicado y tierno tacto de las hojas nuevas, el sonido musical de las aves. Todo en un concierto multicolor y el ser humano expuesto a ello. Y más si encima se encuentra en una de nuestras asépticas casas, llenas de cosas de plástico, metal y papel que nada recuerdan a su origen. El salir al campo en estos días es una verdadera experiencia energética. Más vale que te pille preparao.


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