La loma de las currucas.


Así he nombrado a un lugar muy especial donde me alejo del mundanal ruido y paso deliciosos momentos en contacto íntimo con la naturaleza y la familia. En algún lugar de la sierra de Guadarrama, entre la cuerda y la meseta norte, sembrada de pinos silvestres generosos, robustos y tercos, se encuentra una pequeña loma que sobrepasa con creces los milquinientos metros sobre el nivel del mar. Formado por un formidable terreno cubierto de verde genista, escobones y el pino. Salpicado de valerosas encinas, rosales, espinos albares y algún minoritario Roble Melojo. En una tierra presta al Pino Silvestre, aquí hace un alto en el camino para vestirse con una masa arbustiva de predominio verde, acompañado del amarillo en primavera y verano. Aquí yace un formidable rincón de la naturaleza en el camino, oteo, huelo y medito...

Vista del lugar descrito, donde se aprecia la abundante vegetación arbustiva y algunos pies jóvenes de Pino Silvestre y Encina. Al fondo se adivina un Pinar establecido de Pinus silvestris.

Es lugar de resguardo, cría y alimento de una variada comunidad animal también. Entre las más llamativas especies que crían en este entorno están las aves, y más concretamente las pequeñas currucas. Un verdadero tesoro en las mañanas de primavera y en las espectaculares floraciones de primeros de verano. Sus cantos me turban y me embelesan cuando se unen a la multitud de olores que emanan de este paisaje verde y azul, alumbrado por los rayos de sol que muestran la belleza indómita de la naturaleza. Presumo de estar en un lugar que además del atractivo paisaje, de manera natural brota la diversidad ornítica (aves). Estimando cerca de cien especies distintas. Entre ellas, están las mencionadas currucas, y que por su diversidad he bautizado este lugar cariñosamente como "la loma de las Currucas". Y así paso a nombrar ahora todas las que he podido observar visualmente con mis ojos y oído con mis orejas hasta hoy:

Curruca capirotada, Curruca mirlona, Curruca Carrasqueña, Curruca zarcera, Curruca mosquitera y Curruca tomillera. Quedando todavía tiempo en el invierno para que nos visite las únicas currucas que nos quedan y que se pueden observar a pocos kilómetros del lugar, la Curruca rabilarga y la Curruca Cabecinegra. Lo que nos situaría en uno de los lugares de España donde se podrían observar todas las currucas peninsulares.

Además de este privilegiado atributo, este lugar es de los pocos tan al sur en el que se observa la cría del Alcaudón Dorsirrojo, un ave ligada al norte y a paisajes eurosiberianos que encuentra aquí posiblemente unos de sus vértices occidentales en su distribución euroasiática.

Esto es solo es un botón de muestra de la riqueza que todavía atesoran algunos lugares de España. Y es un verdadero privilegio que podamos aún disfrutarlo. Así que recomiendo encarecidamente a tod@s que cuando vayamos a un lugar como este nos dejemos llevar por su silencio y también por su canto. Nos llevará a sentir ese ser tan especial que mora dentro de nosotros, y lo descubrirá fuera reflejado en su infinita belleza.



NOTA: Tengo que decir que después de redactar esta entrada de mi blog he conseguido ver una de las dos especies de curruca que me quedaban de ver en la zona y es la ya mencionada Curruca Rabilarga (silvia undata). Así que ahora me queda solo una, la Curruca Cabecinegra (Silvia melanocephala) para completar el elenco y presumir de ser el lugar donde se observan todas las currucas de la península ibérica.

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