domingo, 9 de septiembre de 2012

Surya Namaskar (Saludo al sol).


El saludo al sol

Una buena manera de empezar la mañana es realizando el saludo al sol. Este ejercicio consiste asanas encadenadas formando ciclos o ruedas. El ciclo completo consiste en 12 posturas.

Consideraciones

Las posturas del yoga deben realizarse preferiblemente con el estómago vacío, sobre una superficie consistente, con ropas holgadas y cómodas, de ser posible en una estancia tranquila y acompañando siempre con la mente la acción física para obtener el máximo beneficio psicosomático, por un lado, y, por otro, ejecutar las posturas lo mejor posible.
La mente puede situarse en la zona que a continuación señalaremos, concentrándose en la misma y evitando divagaciones, o también puede estar simplemente bien atenta a la postura misma o a las sensaciones del esquema corporal o a lo que se está haciendo. La respiración debe ser, en lo posible, pausada y uniforme, por la nariz. Los movimientos al ejecutar y deshacer la postura, bien regulados y lentos; la posición se mantiene estáticamente, si se puede, el tiempo indicado. Todos los esfuerzos deben ser paulatinos y nunca excesivos. Las personas con trastornos orgánicos deben consultar con su especialista y llevar a cabo la práctica a modo de prudente rehabilitación.
Según a qué grupo pertenezca la postura, la mente puede fijarse (si se elige esta alternativa) en unas u otras zonas del cuerpo:

El «saludo al sol» es un conjunto de posiciones que se encadenan armónicamente y estimulan todo el cuerpo y que se pueden utilizar como calentamiento previo para la ejecución de las distintas posturas.

La serie se ejecuta, eso sí, con lentitud, armónicamente, evitando movimientos bruscos o precipitados, y puede asociarse o no a la respiración, aunque lo más aconsejable, una vez el practicante se ha aprendido bien la serie, es asociar cada movimiento a la inhalación y la exhalación sucesivamente.
Se puede ejecutar el saludo al sol antes o después de las otras prácticas yóguicas, pero lo ideal es hacerlo -si es que se incluye en el programa- antes de la realización de las posturas, para calentar y desperezar el organismo. Es conveniente estar en todo momento atento mientras se efectúa la serie; en la medida en que uno va practicando las posiciones se irán perfeccionando.

Técnica

Sitúate de pie con las piernas juntas y los brazos a lo largo del cuerpo, con la cabeza ligeramente hacia atrás, mirando al horizonte. Inspira.
Une las manos por las palmas a la altura del pecho. Espira.

Eleva lentamente los brazos por encima de la cabeza; mantenlos estirados y, efectuando una inspiración, permite que el tronco caiga ligeramente hacia atrás. Es conveniente si tenemos problemas lumbares tengamos la pelvis hacia adelante (retroversión) y cuando estiremos los brazos arriba los separemos más allá de los hombros, para evitar una tensión excesiva en la musculatura de la espalda y brazos..

Vete inclinando el tronco lentamente hacia delante hasta que la cabeza descanse (o se aproxime) en las rodillas y las palmas de las manos se apoyen en el suelo, si tienes problemas lumbares es mejor que las rodillas estén flexionadas. Al mismo tiempo, vete espirando.
Conduce la pierna derecha hacia atrás hasta que la rodilla descanse en el suelo. La pierna izquierda permanece flexionada y el muslo en contacto con el estómago y el pecho, procura que la rodilla izquierda no sobrepase tu pie, para proteger los ligamentos de la rodilla. La rodilla y las palmas de las manos permanecerán en el suelo. Los brazos deben estar estirados y debes mirar hacia delante. Al ir adoptando la posición ,inspira.
Conduce la pierna derecha hacia atrás, estírala y únela a la izquierda mientras espiras lentamente. Todo el cuerpo forma ahora una línea recta y los brazos permanecen estirados. Las palmas de las manos están firmemente apoyadas en el suelo.

Vete flexionando los brazos con lentitud y deje la barbilla, el pecho y las rodillas en contacto con el suelo. El resto del cuerpo queda en el aire. Observa la ilustración correspondiente. A medida que adoptas la posición, vete inspirando.

Deja caer lentamente el peso del cuerpo y coloca los muslos, juntos, contra el suelo. Los brazos se mantienen estirados o bien con los codos en el suelo, el tronco arqueado y la cabeza bien atrás, mientras se va espirando. En esta posición voy a hacer alguna consideración; para proteger la zona lumbar es necesario colocar la pelvis en retroversión, llevando el pubis hacia el suelo y mejor colocar los codos y las manos mientras subimos. Si existe problema cervical no debemos subir la cabeza hacia atrás.

Apóyate sobre las manos y los pies, eleva el cuerpo y efectúa con él un pronunciado semicírculo, con la cara en dirección al suelo y las palmas de las manos firmemente apoyadas en el mismo, a la vez que va inspirando.

Flexiona la pierna derecha hacia delante y apoya la rodilla izquierda en el suelo. El cuerpo descansa sobre las palmas de las manos, la planta del pie derecho, la rodilla izquierda y los dedos de este pie. Los brazos deben permanecer estirados. Al ir adoptando la posición, espira.

Acerca la pierna izquierda a la derecha manteniendo ambas bien estiradas, y aproxime la cara a las rodillas tanto como sea posible, mientras va inspirando. Procurando cuidar de que las rodillas estén reflexionadas al subir. Este es el cuarto movimiento que has realizado antes.
Eleva lentamente el tronco e inclínalo luego ligeramente hacia atrás con los brazos por encima de la cabeza, mientras vas espirando.
Endereza el tronco y coloca las manos a la altura del pecho, con las palmas unidas, mientras inspiras.
Baja las manos y estira los brazos a lo largo del cuerpo, recuperando la posición inicial, a la vez que espiras, dobla las rodillas al bajar.
.
Pon especial cuidado en ir marcando y descomponiendo bien las diferentes posiciones. Evita cualquier esfuerzo que te resulte excesivo.

El saludo al sol puede realizarse de cuatro a doce veces.








Beneficios

. Estira y revitaliza absolutamente todos los músculos del cuerpo, así como los nervios, tendones y articulaciones.
. Dota a la columna vertebral de elasticidad y la mantiene joven, resistente y armónica.
. Ejerce un saludable masaje sobre todas las zonas, órganos y vísceras del cuerpo, mejorando su funcionamiento general.
. Al abastecer de sangre las distintas partes del cuerpo, perfecciona el sistema circulatorio.
. Aumenta la capacidad de resistencia del cuerpo.
. Desarrolla el sentido del equilibrio.
. Favorece extraordinariamente el aparato locomotor y previene contra distintos tipos de reuma y artritis.
. Aumenta la capacidad de concentración.
. Previene contra el estrés, la ansiedad y la psicastenia.
. Proporciona al organismo un excelente tono vital.


Saludo al sol y Chacras:



 

 Este ejercicio debería practicarse al menos doce veces, repitiendo los doce nombres del dios sol:

1 Om Mitraya Namaha (El amigo de todos)
2 Om Ravaye Namaha (Alabado por todos)
3 Om Suryaya Namaha (La guía de todos)
4 Om Bhanave Namaha (El que otorga la belleza)
5 Om Khagaya Namaha (estimulador de los sentidos)
6 Om Pushne Namaha (La nodriza de todos)
7 Om Hiranyagarbhaya Namaha (el Creador)
8 Om Marichaye Namaha (Destructor de la enfermedad)
9 Om Adityaya Namaha (El inspirador)
10 Om Savitre Namaha (El purificador)
11 Om Arkaya Namaha (El radiante)
12 Om Bhaskaraya Namaha (La luz)
Fuentes:
-Ramiro Calle, “El gran libro del Yoga”.

1 comentario: