El Ayuno.



Limpiar el cuerpo significa librarlo del exceso de desechos. Esto se consigue descansando de los alimentos por un periodo de tiempo y bebiendo zumos de frutas y verduras y/o agua. Este proceso hasta hace muy poco despreciado, es importante y para muchos que piensan como yo incluso necesario  para la buena salud y nutrición.

Podemos considerar la limpieza de nuestros cuerpos del mismo modo que consideramos el mantenimiento de nuestros coches:  si nunca los probamos, los ponemos a punto y no limpiamos y reemplazamos los tubos obturados, y los conducimos continuamente se rompen a menudo; pero si los revisamos y cuidamos con regularidad funcionarán mejor, durarán más y no se romperán. Lo mismo pasa con nuestro cuerpo, la máquina más precisa del planeta. Desde su concepción está pensado que funcione con el combustible puro, sin polucionar y sin procesar de la madre tierra. Hoy en día con las substancias diversas y manufacturadas que comemos, bebemos e inhalamos, esta limpieza es aún más importante para nuestra vitalidad y salud.


El ayuno ha sido utilizado durante toda la historia de la humanidad por múltiples y grandes razones. Hipócrates, por ejemplo empleaba el ayuno y la nutrición: "El alimento es la mejor medicina". El ayuno es en realidad una respuesta instintiva (los animales lo hacen) a muchas enfermedades , especialmente catarros, gripes y problemas intestinales. Muchas culturas también lo han utilizado lo han utilizado para el rejuvenecimiento físico y para promover la vitalidad.. Han hecho uso del ayuno las conciencias religiosas y espirituales más importantes. A menudo era prescrito en la cultura india, y los esenitas del tiempo de Cristo lo utilizaban para librarse de la decadencia corporal, para limpiar sus pecados y comprender a Dios. El ayuno se sigue utilizando ampliamente hoy en día para curarse y obtener claridad individual.


La primavera parece ser la mejor  época para una limpieza mayor, bebiendo líquidos, como zumos de frutas y caldos de verduras, durante un periodo cinco o diez días , e incluso más largo. Este método es una variante del ayuno, por lo que entendemos como ayuno el "no masticar". El segundo momento para hacer la limpieza es el otoño, como la preparación para el siguiente año de trabajo.

Hay muchas variantes el ayunar un día y comer sólo frutas (de una especie si es preciso, como las uvas, con grandes cualidades depurativas), el ayuno progresivo de cinco o más días, la dieta limpiadora Master, etc...

Los ayunos más complejos (dieta Limpiadora Master, ayuno con una duración mayor de dos días es necesario llevarlo a cabo con personas expertas en este tipo de terapias. Normalmente se hacen retiros de varios días donde se hacen más actividades como el Yoga, el masaje, la meditación, la terapia grupal y el contacto con la naturaleza (Al final de la entrada he indicado algunos centros que ofertan este tipo de ayunos terapéuticos).


EL AYUNO COMO TERAPIA

Dr. Francisco Tomás Verdú Vicente









El ayuno terapéutico es una de las técnicas curativas más importantes de la medicina naturista, por no decir la reina de todas las utilizadas. Sus orígenes históricos son consustanciales al propio sentido común de los seres humanos e incluso aparece igualmente de forma innata e instintiva en muchas especies animales. Se ha utilizado el ayuno no solo para solucionar enfermedades agudas sino también para tratar enfermedades crónicas. Así pues el ayuno se muestra como una técnica de autocuración de extraordinaria importancia para el tratamiento de un gran número de enfermedades.

A través de él se facilita al organismo la aparición de la vis medicatrix naturae o fuerza curativa de la naturaleza. La supresión de todo tipo de alimentos excepto el agua en la dieta durante un periodo de tiempo constituye el denominado: ayuno hídrico o ayuno con agua. Se conserva la necesidad de ingestión de agua debido a la necesidad imprescindible del organismo para una adecuada función hidroelectrolítica y renal.
Esta situación de desconexión dietética del organismo va a tener unas características determinadas y unos efectos variados sobre distintos tipos de patologías de tipo cardiovascular, respiratorio, digestivo, etc.. Pero aunque los efectos del ayuno son muy beneficiosos para un gran número de patologías
creo que su beneficio principal habría que situarlo principalmente a nivel psicológico o incluso espiritual. Es obvio que la mayoría de terapeutas en la actualidad no se enfrentan con las necesidades psicológicas y mucho menos espirituales de sus pacientes. Esta desconexión es propia de una sociedad que ha perdido de vista desgraciadamente grandes valores muy necesarios para el ser humano, para su dignidad y para su integridad psíquica y física.

Así por ejemplo se hace muy difícil de comprender para la sociedad occidental y para la medicina convencional que un individuo prescinda de ingerir carnes o pescados por motivos éticos, cuando ya en la antigua Grecia un gran número de nuestros grandes filósofos eran vegetarianos, y aún en nuestros
días otros muchos participamos de este tipo de planteamientos. Pero el colmo de esta pérdida del sentido se hace presente cuando además se insiste en que es absolutamente necesario para el ser humano consumir carne, o pescado “al menos”, para su supervivencia . Cuando en realidad no solo es que
no es necesario comer carne ni pescado sino que es muy perjudicial para la salud por varios motivos como ya puse de relieve hace años y como demuestran numerosos estudios . Los incrédulos deberían de tomar buena cuenta del extraordinario respeto que se tiene para con los vegetarianos por ejemplo en
países mucho más avanzados que el nuestro como EEUU a través de la Clínica Mayo por ejemplo o Inglaterra, Alemania o Francia. Si ya existen ciertas desconfianzas infundadas con una dieta vegetariana mucha más desconfianza puede generar el ayuno. Pero lógicamente las desconfianzas desaparecen o deberían desaparecer cuando tanto la realización de regímenes vegetarianos como los ayunos están dirigidos por personal convenientemente preparado y bajo una adecuada dirección médica.

La prueba de que se ha producido esta desconexión entre ética, salud y alimentación lo demuestra el hecho de que en ciertas culturas tradicionales como la cultura tibetana o la cultura india el médico es también sacerdote como es el caso de los lamas tibetanos. En occidente la única relación actual entre medicina y religión está en la palabra cura. Pero esto no ha sido así siempre ni mucho menos pues tan solo hace unos 400-500 años medicina y teología formaban una unidad. Los hospitales tradicionalmente estaban situados en las Iglesias y los médicos medievales como Arnau de Vilanova o incluso renacentistas como Miguel Servet tenían una concepción profundamente religiosa de la medicina. Si el paciente recobraba el sentido de la existencia o de su enfermedad la curación estaba garantizada.

QUÉ ES EXACTAMENTE EL AYUNO?.

Simplemente  la abstención total de alimentos sólidos o líquidos (que no sea agua pura) a lo largo de períodos de duración variable. El propósito del ayuno es que la ausencia de alimento permita que parte de la energía que poseemos, al no emplearse en el proceso alimenticio, se regenere y se dedique a limpiar y desintoxicar el cuerpo. Los excesos que cometemos con la sobrealimentación, el alcohol, el tabaco, los alimentos refinados, el trasnochar, etc hacen que aumente nuestra toxemia celular y con ello los trastornos de salud. La abstinencia alimenticia ayuda a eliminar esta toxemia. Por algo los animales cuando están enfermos siguen el instinto que les incita a ayunar.Y no sólo ellos, el hombre, ante un momento de tensión, un fuerte disgusto o, incluso, una situación de euforia o una enfermedad, deja de comer. Esto demuestra que el poder de curación del cuerpo pasa por dejarlo descansar al máximo. Es
como si se colgara el cartel de “cerrado por limpieza e inventario”.

El ayuno forma parte de la sabiduría antigua. Así que no se trata de una alternativa moderna para recuperar o mantener la salud. En la mayoría de las agrupaciones humanas antiguas el ayuno era un acto impuesto a todos los miembros de la comunidad antes de realizar cualquier acción que requiriese lucidez, calma, fuerza y toma de decisiones: se ayunaba antes de las siembras, de las recogidas, de las bodas, de los nacimientos, de ir a la guerra o de pronunciar una sentencia. Porque la abstinencia alimenticia presidía
por igual la alegría y el dolor, así como cualquier acontecimiento importante que pudiera marcar la vida de un hombre. Y es que dar unas vacaciones al organismo para que se regenere puede ayudar a prepararlo para enfrentarse a cualquier acontecimiento que requiera fortaleza y a resolver numerosos
malestares, al tiempo que se hace una limpieza a fondo de la “maquinaria humana” para que dure más tiempo y en las mejores condiciones. Ayunar es la fuerza de tu debilidad, es la debilidad que se transforma en fuerza psicológica y establece contacto con tu ser más profundo.

Mente y cuerpo se ponen de acuerdo para conocerse y estar a solas, sin intermediarios; para estar en comunión y así tratar de descubrir la verdadera realidad de ambos y adentrarse en el misterio de la vida.
Ayunar no supone atormentar o machacar nuestro cuerpo. Ayunar es regenerarse. La mayoría de los hombres y mujeres cuando tienen los medios necesarios comen demasiado. Esta sobrealimentación  tiene muchos inconvenientes, aumenta la toxemia celular y por tanto provoca numerosos trastornos de salud. 

La enfermedad no es la enemiga del organismo  sino el medio para eliminar la toxemia corporal excesiva
El ayuno sirve para que el organismo descanse, para desintoxicar de venenos y toxinas nuestra sangre y órganos fatigados de los tóxicos que acumulamos.

Este reposo vitaliza nuestro cuerpo, puede corregir los desmanes que hemos cometido con él (comer en exceso, trasnochar, alcohol, alimentos refinados, vida sedentaria, etc..). Sirve para curar muchas enfermedades: hepatitis, reumatismos, obesidad, sinusitis, tumores, etc.).
La gente poco enterada se sorprende cuando se habla de ayuno. Algunos lo consideran como una práctica medieval  o un medio extravagante de purificación utilizado por ciertos espiritualistas, otros como un medio de adelgazar.
La tendencia materialista de nuestro mundo occidental  induce a la gente a una sobredosis de comida y el hecho de abstenerse de comer se considera un sinsentido. 

"El ayuno es el medio ideal para recuperar la salud"



Si atendemos a un punto de vista más práctico y si nos centramos en las sociedades modernas, se puede decir que la mayor parte de los seres humanos, cuando tienen los medios necesarios, comen demasiado. Esta sobrealimentación constante tiene sus inconvenientes ya que provoca un aumento de la toxemia y, por tanto, genera numerosos trastornos de salud como comentábamos al principio. Es por eso que la reducción  alimentaría y el ayuno constituyen una técnica ideal para la regeneración de los tejidos; lo
que favorece a menudo la vuelta a una salud que parecía perdida. Y es que durante este período se consumen los tejidos anormales y como consecuencia se estimula la regeneración orgánica y funcional y se motiva la regresión de los trastornos agudos y la solución de los estados crónicos.

También la privación de alimento actúa como un “cosmético” desde el interior, porque previene el envejecimiento; no puede impedir el deterioro biológico  pero sí es capaz de detener procesos prematuros de envejecimiento.
El ayuno es asímismo  el método más rápido, agradable y menos peligroso para desprenderse de los kilos sobrantes. Pero además, esta abstinencia nos hace mas concientes, nos sensibiliza física y psíquicamente; al tiempo que sirve para llevar a cabo una limpieza del cuerpo, purifica el alma. Así cabe
la posibilidad de que, incluso las personas con las actitudes mas materialistas, cambien sus objetivos iniciales y lleguen a penetrar en lo lugares mas recónditos de su alma,  ya que tal práctica ofrece la posibilidad de ahondar en los niveles mas profundos de la dimensión espiritual, propiciada por la tendencia natural al recogimiento que se origina durante este tiempo. En esta sociedad de consumo, donde los recursos están tan desigualmente repartidos y donde el llamado tercer mundo no encuentra lo necesario para subsistir, la práctica del ayuno podría despertar en nosotros una actitud de solidaridad, de desprendimiento y el hecho de saber que no estamos solos y no somos los únicos.


CÓMO SE DEBE AYUNAR DE FORMA CONSCIENTE

No se debe empezar a ayunar de una día para otro ya que se corre el riesgo de reemplazar los excesos de la vida cotidiana por nuevas fórmulas de violencia. Es importante que el ayunante se encuentre  en un ambiente favorable y relajado y que esté bien informado de los síntomas que pueden aparecer, de la preparación al ayuno y de la salida. Es necesario contar con la presencia de personas expertas que hayan vivido ya la experiencia repetidas veces. Pero, ¿cómo se lleva a cabo?. Sencillamente  manteniendo el cuerpo bebiendo agua.



Indicaciones del ayuno.


Estamos convencidos de que sus mayores beneficios y más importantes son sobre la esfera psicológica, mental o espiritual. Aún así el ayuno estaría indicado en ciertas patologías:

- Sobrepeso y obesidad incipiente. Pueden ayunar todas aquellas personas que estando en buen estado de salud sobrepasen su peso máximo recomendado. Excepto en los casos de obesidad mórbida donde no sea conveniente o suficiente la realización de un ayuno. En general para los casos de obesidad leve pueden ser convenientes ayunos cortos de duración y ser constantes en lo que respecta a unos adecuados hábitos higiénico-dietéticos (dieta, ejercicio, etc.). En los casos de obesidad hay que tener en cuenta el tipo de obesidad (por sobrealimentación, genética, endocrina, estrogénica con retención de líquidos, bulimia, etc...) y ver si el ayuno estaría indicado o no. En los casos de sobrealimentación el ayuno bien planificado puede estar indicado.

- En la arteriosclerosis y su prevención. El ayuno contribuye a disminuir los factores de riesgo y mejora la sintomatología de las enfermedades concomitantes o como consecuencia de ella.

- En la hipertensión arterial (HTA) si no es excesivamente alta y refractaria incluso a los tratamientos por complicaciones añadidas. Durante el ayuno la HTA tratada puede bajar más de lo normal, por lo que hay que estar atentos a una posible reducción de la medicación. Si la hipertensión es leve el ayuno disminuye la presión arterial sistólica y algo la diastólica. De todos modos la HTA esencial es una consecuencia en una gran mayoría de pacientes de la arteriosclerosis y por lo tanto el tratamiento adecuado es el de la prevención de la arteriosclerosis más que por la inclusión de un ayuno simplemente. En general en todas las enfermedades que surgen como consecuencia de la arteriosclerosis es mucho más conveniente el llevar un modo de vida adecuado a partir de una dieta saludable, exenta de ciertos productos animales, la realización de ejercicio moderado, así como la utilización de técnicas para prevenir el stress como el yoga, la relajación, etc...

La fitoterapia a base de hojas de olivo actuaría como un excelente regulador de la HTA tanto en el preayuno, durante el ayuno o en la salida del ayuno.

- En enfermedades cardíacas como consecuencia de la arteriosclerosis, que son la mayoría. El ayuno ha sido probado con éxito en patología coronaria, angor pectoris, infarto, insuficiencia cardíaca, etc... (Saz, 1994, p. 57).

- En la diabetes tipo II, diabetes no-insulinodependiente o diabetes del adulto, ya que mantiene una estrecha relación con la arteriosclerosis al condicionar ésta una dificultad en el paso de glucosa a los tejidos y aumentando así la glucemia.

- En hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, hiperlipoproteinemias (tipo I, II, etc..), dislipemias, etc.. Durante el ayuno los parámetros sanguíneos relacionados con las grasas disminuyen sus valores.

- En casos de hiperuricemia hay que vigilar posibles pequeñas crisis gotosas, debido quizás a cierta reactivación, por un proceso de eliminación. En nuestra experiencia solo se han producido ocasionalmente síntomas leves en algún paciente con gota.

- En ciertas colagenosis de tipo artrítico o reumático por ejemplo, el ayuno se puede mostrar muy eficaz. La pérdida inicial de nitrógeno podría llevar a modificar la cantidad o calidad del colágeno del tejido conjuntivo o incluso del colágeno vascular.
- El ayuno se ha mostrado muy favorable en algún caso de hipertensión ocular conservando el tratamiento farmacológico local. Es probable que los beneficios del ayuno a nivel general hayan contribuido a la mejoría local ocular.

- En el asma bronquial el ayuno tiene unos efectos muy beneficiosos, especialmente si se ha dejado de fumar desde hace varios años y si se lleva una dieta vegetariana, ya que el asma puede tener un componente inmunitario causado por inmunocomplejos (provocados por un exceso de proteínas de origen animal como carnes, embutidos, etc...) que pueden bloquear la membrana basal de los capilares alveolares y dificultar el intercambio alvéolo-capilar.

En definitiva el ayuno hídrico cuando es controlado adecuadamente tiene unos efectos adversos muy limitados y unos beneficios muy claros para los que llevamos observándolos durante años. Sobre el ayuno ha habido estudios donde ha sido severamente criticado y otros muy a favor. Así el Dr. Rojas-Hidalgo se refiere al ayuno con agua para las curas de adelgazamiento: Este sistema ha sido severamente criticado por algunos autores, aunque suele ser por lo general bien tolerado. Dentro de la medicina naturista y del higienismo médico está muy bien considerado como una técnica de tratamiento fundamental para muchas enfermedades.


Contraindicaciones del ayuno.

El ayuno hídrico estaría contraindicado en diversas situaciones:

- Cuando la persona interesada en ayunar no esté preparada psicológicamente para ello. Especialmente cuando exista una gran oposición por parte de familiares muy allegados y que podrían influir desfavorablemente en el curso del ayuno.

- Cuando esté contraindicado por prescripción médica por motivos claramente justificados.

- En personas excesivamente delgadas con un peso próximo al peso mínimo recomendado.

- Durante el embarazo ha de estar totalmente contraindicado, por el riesgo de aborto. Las mujeres que desearan hacerlo tendría que ser varios meses antes de quedarse embarazadas o varios meses después de dar a luz y bastante después de la lactancia.

- En recién operados. Las secuelas tanto de la enfermedad como de la operación han de estar perfectamente solucionadas y superadas.

- En enfermedades graves de reciente instauración: infartos, embolias cerebrales, cánceres con cierto grado de inanición, enfermedades hepáticas graves, etc...

- En enfermedades psíquicas aunque a  nivel orgánico los pacientes se encuentren en perfectas condiciones. Incluso en el caso de personas sanas hay que estar en condiciones psicológicas adecuadas para ayunar. Puesto que se podría utilizar el ayuno con otros fines: venganzas afectivas, para adelgazar más de lo necesario o como excusa en casos de bulimia.

- El ayuno está totalmente contraindicado en casos de anorexia de cualquier tipo, especialmente en la anorexia nerviosa, así como en el caso de tipos psicológicos preanorexicos.

- Estaría contraindicado igualmente en el caso de anemias importantes, ya se trate de anemias ferropénicas o anemias megaloblásticas (anemia perniciosa), especialmente en estas últimas. Tampoco sería conveniente el ayuno en personas con valores analíticos que pudieran hacer sospechar una tendencia a la anemia perniciosa, como déficits de vitamina B12, gastrectomizados o en gastritis crónicas
que pudieran hacer sospechar una falta de factor intrínseco, etc...

- En enfermedades infecciosas graves por las posibles complicaciones, como tuberculosis, neumonías, bronquitis infecciosa, edema de glotis, neumotórax espontáneo, etc...

- En insuficiencia renal de cualquier tipo, con parámetros alterados: urea elevada, creatinina con valores superiores a los normales, etc..

- En cualquier situación aquí no reflejada pero que pudiera hacer dudar lo más mínimo de la conveniencia del  ayuno.









Además del ayuno hay otras posibilidades de limpieza como son dietas depurativas  a base de Fitoterapia, zumos naturales de frutas, reflexología podal, etc...Pensar que hay alternativas para aquello s que no puedan o no se sientan preparados para el ayuno. Dichas dietas son una buena manera de hacer una buena limpieza interna.

Para la puesta en marcha de un ayuno terapeútico u otras técnicas de depuración y limpieza interna  es importantísimo tener varias cosas en cuenta:

- Si estamos preparados física y psicógicamente para el ayuno (recordar que no todas las personas pueden hacer el ayuno (ver "Contraindicaciones del Ayuno"), que haya una estabilidad psíquica  y emocional, además no esta recomendado en general a personas con enfermedad mental crónica.

- Utilizar siempre el sentido común. Informaros y elegir el método adecuado para cada uno. A tod@s no nos sirve el mismo.



Fuentes:

- La salud y las Estaciones, del Dr. Elson M. Haas.
- Ayuno y plenitud. De los Hnos. de San Juan de Dios.


-Centros de Ayuda para el Ayuno Terapeútico y Dietas depurativas.

 -La casa de la Armonia :
http://www.casadelaarmonia.es


-Terapias Alternativas Tara  C/ Reinosa, 4 Bajo posterior 28941 Fuenlabrada (Madrid)
  639 214 970
 taradorada@hotmail.com

-Centro Amansala:
http://amansala-espacio.blogspot.com.es/







Comentarios

  1. Información muy interesante y útil. Osdejo esta página para que los lectores como yo podamos tener más información acerca del ayuno. http://www.ayuno.es/

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