El masaje en los pies.

El trabajo con los pies es muy importante, además de ser un lugar bastante descuidado nos pone en contacto con el resto del cuerpo ya que están los puntos reflejos de todo el cuerpo. El segundo chacra, el que regenta las emociones se ve enriquecido ya que nos pone en disposición de sentir a través de otra persona. La salud del pie depende de cómo andemos por la vida, si caminamos bien evitaremos muchas de las lesiones de la espalda.

Material:
Una toalla.
Aceite para masaje o crema.

1. Nos ponemos cómodos para dar el masaje, la persona que recibe debe de relajarse y mostrarse de forma pasiva.
2. Sin movernos nos ponemos en contacto con las manos del paciente para sentirle unos segundos o el tiempo que necesitemos.
3. Poner crema o aceite en las manos. Lo suficiente, sin pasarnos pero que no nos quedemos cortos y la mano se deslice con suficiencia.






4. Comenzamos dando una primera pasada cubriendo todo el pie con las manos, una por encima y otra por debajo realizando movimientos circulares.

5. Se pone la mano por debajo del talón y con la otra se mueve la articulación del tobillo desde la punta del pie en todas las direcciones, suave y lento, estirándolo.
6. Seguimos con la mano bajo el talón y tomando la punta del pie con la mano, se retuerce el pie entero como si fuera una toalla mojada que deseáramos escurrirla manteniendo unos instantes en cada dirección. Si miedo y consultando al paciente por si tiene alguna molestia.
7. Con la mano en forma de puño la colocamos en el centro de la planta y apretando hacemos giros en el sentido de las agujas del reloj, si es el pie izquierdo y al contrario si es el derecho. Luego se hace un repaso por toda la planta del pie con el puño.
8. Con dos manos en forma de pinza se coge  cubriendo todo el pie tirando del tobillo a los dedos y ejerciendo un leve tirón..
9. Haciendo la maniobra anterior se aplica ahora personalizandolo en cada dedo.

10.Buscar las primeras falanges que están en las "almohadillas" de los pies. Poner las manos en forma de pinzas y ir moviendo por pares, arriba y abajo, dando giros, así hasta completar el pie.

11. Meter un dedo de la mano entre las comisuras de los dedos de los pies, haciendo giros "a modo de tornillo".
12. Descubriendo la pantorrilla subimos desde el tobillo hasta la rodilla masajeando con los pulgares o con los nudillos de abajo a arriba.
13. Das unos últimos pases cubriendo todo el pie despidiéndote del masaje dando tu toque personal.
14. Deja al paciente en soledad que sienta unos minutos el masaje. No te vayas muy lejos para cuando se incorpore dejar un espacio para el agradecimiento o para compartir lo que queráis.


Otras cosas a tener en cuenta:

- Esto es un masaje relajante por tanto debe de ser lento y profundo.
- No abandones en ningún momento al paciente. No tengas miedo y no pierdas la oportunidad para experimentar, un masaje es el mejor regalo para los sentidos.

¡¡Que lo disfrutes!!

Bruno Herrero Fernández.

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